Hotel Cumbres San Pedro de Atacama: La belleza del desierto

abril 03, 2017

Por: Carolina Muñoz

Este fin de semana nos tocó disfrutar de la belleza del valle de Atacama, invitadas por el Hotel Cumbres – San Pedro de Atacama, una experiencia única para la vista, el paladar y el alma.


Si nunca has ido a San Pedro, como lo fue en mi caso, la experiencia desde el inicio es de otro planeta. Apenas te adentras en su pueblito y arquitectura, quedas con la boca abierta con la sencillez y nobleza de la construcción. Sus callejuelas estrechas, casas de adobe y pisos de barro al natural nos dan una bienvenida al desnudo, donde el mayor atractivo lo da su naturaleza, con ese encanto un tanto espacial y geografía que pareciera pintada a mano. Este pueblo, a los pies del volcán Licancabur, que fuera cuna de los indígenas atacameños, hoy es un centro de atracción para viajeros de todas partes del mundo.

 


A tan sólo 8 minutos del centro nos encontramos con el Hotel Cumbres – San Pedro de Atacama, que desde su entrada te ofrece una amplitud empapada de jardines que destacan la flora nativa de la región, labor realizada por paisajistas de la comunidad de Toconao, los cuales logran hacer un trabajo de paisajismo delicado, austero y muy acorde al entorno. “La belleza en su máxima expresión de sutileza” nos da una bienvenida a las profundidades más inexploradas del propio desierto.

 

El Hotel Cumbres – San Pedro de Atacama es el primer hotel 5 estrellas de la Región de Atacama en ser certificado con el sello de calidad (Q) de Sernatur. Diseñado por el arquitecto Cristián Boza, quien no descuida ningún detalle para hacernos sentir relajados en su máxima expresión, tanto con sus experiencias vivenciales como con su gastronomía autóctona.






El hotel cuenta con 60 habitaciones en categoría Superior, decoradas armónicamente con el entorno, todas con terraza independiente y ducha exterior, acá hago un stop: el poder darte una ducha mirando las estrellas, acompañado de un silencio eterno, en donde pareciera que hasta la naturaleza se toma un minuto para contemplarse, simplemente ¡lo tienes que vivir!



Otros servicios que caben destacar dentro del hotel es la sala de exploradores desde donde se organizan todas las excursiones que abarcan geysers, salares, lagunas altiplánicas y todos los atractivos geológicos, arqueológicos y geográficos de la zona. También se han incorporado novedosas excursiones, que operan los 7 días de la semana, como yoga en el desierto, una ruta gastronómica, ascensión a los volcanes y un paseo en globo aerostático. Si eres de los que le gusta hacer todo por cuenta propia, no hay problema, el hotel cuenta con bicicletas tanto de paseo como arena, para que te transformes en tu propio guía.

 


Si tan sólo quieres disfrutar del silencio y relajarte como nunca antes lo has hecho, estás en el lugar indicado. El hotel cuenta con un spa con tres piscinas de distintas temperaturas y dos jacuzzis al aire libre, sauna, gimnasio y salas para masajes de aromaterapia y piedras calientes.

Con tantas actividades y panoramas por hacer, necesitamos llenarnos de energía, y el restaurante Kunza es el lugar indicado.



El restaurant Kunza destaca por su cocina autóctona y de autor, a cargo de su Chef Ejecutivo, Diego Durán, quien privilegia a proveedores locales para satisfacer sus necesidades gastronómicas, marcando con esto una diferencia rotunda.



La verdad es que la carta es de ensueño. Cuando la vez por primera vez no sabes por dónde partir, son muchos los platos que, si bien destacan la gastronomía chilena, cuentan con un giro muy propio de la zona, lo que hace que todo sea una sorpresa inesperada al paladar.

Todos los platos tienen una presentación impecable y ejecución perfecta. Destaco a ojos cerrados la entrada de sashimi de salmón con costra de sésamo, basta tan sólo un bocado, para que tus papilas gustativas exploten, realmente excepcional. Los platos de pescado en general llamaron mucho mi atención por su frescura y texturas. También dentro de las carnes rojas cabe destacar el cordero, cocinado durante 12 hrs. ¡lo tienes que probar!



Los platos vegetarianos y veganos no se quedan atrás, aparte de la gran carta de ensaladas, donde es posible encontrar quinuas exquisitamente trabajadas y pastas de verduras excepcionales.

Si de postres se trata, tenemos nuevamente un universo de opciones, desde tradicionales como la leche asada y el volcán de chocolate, hasta helados de lo más gourmet como el de quinua y airampo. El helado de airampo fue nuestro favorito sin discusión, se le conoce como “regalo de la naturaleza” y ¡cómo se agradece este regalo!

Si quieres tomar algo típico y exótico de la zona tienes que probar el sour de Rica Rica, uno de los imperdibles del hotel. La Rica Rica es una hierba aromática que viene del Altiplano de Los Andes y se usa desde tiempos ancestrales como planta medicinal. Sus barman lo recomiendan para el aperitivo ya que es un trago energético que abre tu apetito, el sabor es muy sutil y su aroma muy característico, similar a la menta.



Como podrás ver, son muchos los imperdibles que nos entrega Hotel Cumbres – San Pedro de Atacama, la experiencia la tienes que vivir y créeme que con la acogida de su gente, atención, paisajes y múltiples actividades no querrás ir tan solo una vez.

https://www.hotelescumbres.com/


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